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Mitos
y Leyendas de Amazonía
La
información en esta página y mucho más sobre Iquitos y
Loreto, puedes encontrar en este sitio:
Mi Selva, hecho por Edwin
Jesús Villacorta Monzón
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El Tunchi
Es un espíritu o fantasma que aparece en las noches oscuras. Su
único placer es aterrorizar a la gente, quienes lo pueden reconocer
por su peculiar y escalofriante silbido.
El Chullachaqui
Duende de la selva que engaña a las personas para perderlos en la
selva y transformarlos en Chullachaquis. Para lograr su cometido y atraer a
su víctima, se suele transformar en una persona conocida o animal.
La única forma de descubrirlo y escapar de su engaño es
mirando su pie izquierdo, el cual tiene forma de una pata de cabra.
La Runamula (Del Quechua: "Runa" - Hombre, mujer o
gente; "Mula" - Cruce de caballo y burro)
Cuenta
la leyenda que cuando una mujer comprometida tenía relaciones
prohibidas con un cura o misionero, ésta se convertía por las
noches de luna llena en una bestia con cabeza y pechos de mujer y cuerpo de
mula, que vagaba asustando con sus espeluznantes relinchos a los pobladores
del pueblo o caserío. Los pobladores más valientes
perseguían a la bestia para descubrir a qué lugar se dirigía
cuando terminara el encantamiento, para así descubrir a la mujer
infiel, la que era llevada donde un curandero para liberarla del hechizo
mediante baños y ayahuasca.
El Yacuruna (Del Quechua:
"Yacu" - Agua y "Runa" - Hombre, mujer o gente)
Es el espíritu más importante de los ríos y lagos de
la selváticos. Es quien manda sobre todos los seres y
espíritus del agua. Suele ser invocado para hacer el bien o el mal
por los chamanes y curanderos en sesiones de ayahuasca. Se traslada por los
ríos y entre en las cochas (lagunas) montado sobre un gran lagarto
negro, adornado con cinturones y collares de boas y usando como calzado
caparazones de tortugas "taricaya" o de
"charapa".
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El Bufeo Colorado
Se dice que cuando el Delfín Rosado del Amazonas o, como lo llamamos
en la Amazonía, Bufeo Colorado se enamora de alguna chica toma la
apariencia de un hombre muy apuesto y se presenta a la fiesta donde
está su amada y la enamora. El bufeo es muy atento con ella,
visitándola siempre por las noches y dejándola antes de que
amanezca. Al poco tiempo, la muchacha quiere estar todo el tiempo junto al
río, tanto así que puede terminar arrojándose para
estar siempre junto a su amado bufeo.
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La Sirenita
Siempre vive solitaria en las profundidades de los ríos, pero en
busca de un compañero suele subir a la superficie de una playa
solitaria en donde canta. Se dice que si algún hombre escucha su
canto será atraído hacia el lugar donde está la
sirenita y no podrá resistirse a sus encantos. El hombre
dejará todo y se irá con ella para siempre, desapareciendo en
el río.
El Ayaymama
Una madre de una comunidad nativa, queriendo salvar a sus dos
pequeños hijos de una mortal epidemia que diezmaba su comunidad, los
llevó muy lejos en la selva y los dejó cerca de una quebrada
con muchos peces y árboles frutales a su alrededor. Ellos comieron y
se divirtieron todo el día allí, junto a la quebrada, pero en
la noche empezaron a extrañar a su madre y partieron en su
búsqueda perdiéndose en la selva.
Llorando de pena
y miedo deseaban ser aves para volar donde su mamá. El dueño
del monte (selva) tuvo pena y los convirtió en avecitas. Volaron
hasta su pueblo pero vieron que todos habían ya muerto. Desde aquel
día no dejan de volar y al posarse en algún árbol
hacen oír su lastimero canto "Ayaymama... ayaymama...
ayaymama..."
El Urcututo
El Urcututo es un búho de gran tamaño que vive en la copa de
los árboles más grandes en la selva. La leyenda dice que
algunos brujos "maleros" (los que hacen daño con sus
hechizos) utilizan estos búhos para enviar dardos mágicos
sobre una persona elegida para causarle algún daño.
También utilizan a los urcututos como mensajeros y para espiar el lugar
donde algún curandero realiza sesiones de ayahuasca para curar a una
persona que el mismo brujo malero dañó. Es considerado por
algunas personas animal de mal agüero, por otras de buena suerte.
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